Cura Para El Herpes Zóster: 4 Métodos Eficaces


Muchos lectores me preguntan sobre la cura para el herpes. Básicamente porque en ciertos sitios se indica que no es posible eliminar para siempre el virus del cuerpo una vez que ha ingresado.

En esta oportunidad me gustaría ofrecerte algunas técnicas eficaces para que puedas restablecer tu salud y que tu vida vuelva a la normalidad.

¿Por qué usar una cura para el herpes?

Más allá de que una cura para el herpes serviría para deshacerte del virus también es buena para que reduzcas los síntomas que pueden ser bastante dolorosos.

En el momento en que estés atravesando un brote no podrás prestar atención a nada más: todo tu enfoque está en los síntomas molestos y el dolor que experimentas.

La popularmente llamada “culebrilla” (por la forma en que deja las marcas en el tórax o donde se manifieste) es una afección más común de lo que crees. Pero no por ello dejarás de hacer nada para reducirla. Si tu sistema inmunológico está debilitado es más probable que el herpes zóster haga estragos en tu cuerpo.

Y además si estás débil el dolor será mucho más elevado. Al principio sentirás una especie de cosquilleo. Las áreas del cuerpo donde suele aparecer el brote son la espalda, la cara y el vientre. En el caso de que no emplees ninguna cura para el herpes realmente padecerás durante los días que la culebrilla esté haciendo de las suyas.

Remedios caseros para reducir los síntomas del herpes

El ardor, la comezón y sobre todo el dolor pueden reducirse con estos métodos caseros:

1 es.wikipedia.org. Baño de almidón de maíz:

En la tina pon agua caliente y deja que se entibie. Añade una taza de almidón de maíz (también puedes usar avena). Sumérgete por completo en el agua y permanece unos 20 minutos o hasta que el agua se enfríe.

Experimentarás un alivio inmediato de la picazón.

2. Agua oxigenada:

Si las ampollas se te han infectado porque las rascaste o tuvieron contacto con alguna ropa que desprendía pelusas, por ejemplo, puedes evitar la hinchazón y el ardor si te aplicas un poco de agua oxigenada.

Recuerda usar la de 3% (para heridas) y de embeber un algodón con el líquido y pasar despacio.

3. Verbena:

Esta planta es usada para el herpes. Sólo tienes que hervir una cucharada de verbena por taza de agua. Luego deja reposar unos minutos, cuela y cuando esté tibia el agua remoja un lienzo.

Pon en las ampollas y saca cuando se seque por completo. Repite si es necesario.

4. Zanahoria:

Pela y ralla una zanahoria. Hidrátala con un poco de agua. Luego con la ayuda de un mortero machaca para formar una pasta. Esta crema se debe aplicar como compresa dos veces al día.

Rate this post